Las siguiente foto es del famoso muro:
Despues de conocer Nogales, el viaje siguió hacia Tucson, Arizona. Es la segunda ciudad más grande de Arizona, despues de Phoenix. El hecho que la "University of Arizona" esté en Tucson, la hace una ciudad llena de vida y cosas que ver. En el viaje de Nogales a Tucson por desgracia el transporte que tomé sufrió un accidente. No nos paso nada, por suerte:
En Tucson empecé a visitar las hostales "Gringas". En general eran buenas, aunque los precios estaban mas altos por la temporada de verano y no habia tantos viajeros netos como en otras partes del mundo. Aqui muchas personas que se querian mudar a la ciudad estaban en hostales por ser la opcion mas barata y tambien muchos extranjeros trabajando que buscaban departamento. La hostal de Tucson era buena, con buen ambiente, hogareña y buen precio. No tome muchas fotos en Tucson, a continuacion la plaza de la antigua catedral de la ciudad que construyeron los españoles y de la cual solo queda la piedra donde estoy sentado:
Junto con Morgan, en Tucson conoci a otra compañera de viaje: ¡La bicicleta plegable! Me acompaño y sirvio fielmente durante todo el viaje, aunque en ocasiones me causo mas de un dolor de cabeza.
De Tucson nos fuimos a Flagstaff (AZ) y en ese trayecto, empezo lo que seria la mas peligrosa aventura de este viaje: ¡GREYHOUND!
Los buses en Estados Unidos son pésimos, básicamente porque casi todo el mundo viaja en auto o en avion y Greyhound tiene una especie de monopolio con los buses. Entonces el servicio es pésimo, no hay incentivos para mejorarlo y a nadie le interesa tampoco hacerlo. Este bus salio con casi 3 horas de retraso, iba copadisimo y hubo que pelear por conseguir asiento.
Despues de una escala en Phoenix llegamos a Flagstaff (AZ). Una ciudad que esta cerca del "Gran cañón", con la tranquilidad de una ciudad pequeña, pero con mucha vida y buen ambiente. Lo mejor de Flagstaff fue el hostel, pues ademas de limpio, economico y agradable, tenia un excelente ambiente, trato y disposicion de los encargados. Era ese tipo de lugares de los que uno preferiria no irse.
En un principio ibamos a tomar un Tour al gran cañon, pero desayunando en la hostal conocimos a Oyvind (Noruega) y Jonathan (Michigan), quienes tambien querian conocer aquel lugar, y como ambos tenian auto, nos fuimos todos juntos compartiendo los costos de bencina.
El gran cañon es un lugar precioso, tome muchas fotos del lugar, pero definitivamente las fotos no hacen justicia para lo lindo que era el paisaje. Con los chicos (Morgan, Jonathan y Oyvind) hicimos uno de los senderos y bajamos como 5 kilometros. No llegamos hasta la parte de abajo porque para eso hay que llegar muy temprano, pero de todas formas recorrimos bastante y la pasamos muy bien. Una vez arriba aprovechamos de comer en un Restaurant para reponer energias luego de la travesia.
1 comentario:
JAJAJAJA de pelos!!!!
y acá uno con nieve..jojo.
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